Como ahorrar dinero en regalos

 Amigo invisible

Esta es la forma más beneficiosa que consiste en regalar algo solo a una persona. Sólo señalar los nombres de la familia por lo que sólo se está dando a cada uno un regalo. Permite comprar algo interesante solo para una persona, resulta más económico y pertinente.

 Establecer un límite en el presupuesto del regalo

Para los niños normalmente se gasta a $ 10 a 15,00. He compilado una extensa guía de regalos para niños mejor valorados en Amazon de $ 2.00- $ 10.00. Para los adultos que entre $ 25.00 a $ 50.00 dependiendo de la familia.

 Empezar temprano

Sacar los nombres del amigo invisible en principios de octubre. Esto nos permite evaluar el presupuesto de nuestra compra de regalos en el transcurso de tres meses en lugar de dos. Tenemos más tiempo y más elección también. Por ejemplo, hubo una gran venta en algunos juguetes que yo sabía que mi hijo le gustaría. Los compré en septiembre.

Mantener una lista detallada

Mantener una lista de lo que he comprado para quién y por cuánto, me ayuda a mantenerme organizado. También tengo una lista de los cuales todavía tengo que comprar regalos. Mantener estas listas realmente me ayuda a quedar organizado, y no gastar de más.

Dale a tu niño lo que puedes pagar

Mis hijos son todavía muy jóvenes (1 y 3 años). Así que no voy a comprarles cosas muy caras. Sé que con los niños mayores de presupuestos para la Navidad es mucho más difícil. Los mejor es darle a un menor número de regalos si la calidad es la preocupación principal, o regalos menos caros si la cantidad es más importante para el niño.

Regalos hechos en casa

Se ahorra la mano de obra y el regalo tiene un toque mucho más personal. Pero ojo, hay que hacer algo que sabes hacer, no vayas a coser un vestido por ejemplo si no tienes ni idea… El resultado podría ser catastrófico.

Dar cupones / para servicios, clases, etc

Piensa en las tareas cotidianas que se pueden regalar. Por ejemplo: una cena casera de tres platos por un ser querido, corte de pelo, color de pelo, Servicio de organización, fotografía o clases de Photoshop, lecciones de un idioma extranjero, y la lista podría seguir y seguir. Piense en la persona que está dando el regalo. ¿Alguna vez se ha mencionado que les encantaría que usted pueda enseñar cómo hacer algo? Una manera barata de ahorrar en compras es entrar en las paginas donde puedes encontrar las promociones y los descuentos. En Amazon puedes ver ofertas y codigos promocionales de todo lo que te gusta. FNAC te presente varias tipos de libros, música y más. El corte ingles hay tiendas de ropa, zapatos, electrónica etc.

Proponer una alternativa a regalar

Cuando fuimos suficientemente grandes para entender, mis padres nos pidieron de elegir entre conseguir los regalos de Navidad o unas vacaciones familiares en México. Nos decidimos por unanimidad irnos a México. No nos importó, todos disfrutamos de nuestro viaje a México. Si ofreciendo unas vacaciones familiares y los regalos de Navidad es una dificultad, dar a sus hijos con la opción de elegir es una buena forma de educarles y que entiendan que el dinero no aparece con magia.

Así, mientras que la Navidad es un tiempo costoso del año, si utiliza los mencionados consejos, puede reducir fácilmente su presupuesto de regalo de más de un 50%.

El teléfono móvil perfecto para viajar

Leyendo elmundo.es nos enteramos de que la compañia de bolígrafos y mecheros BIC lanzará en Francia, a partir del mes de agosto, unos teléfonos móviles casi “de usar y tirar”, perfectos para viajar si lo que necesitamos es simplemente un teléfono que nos permita llamar y recibir llamadas sin preocuparnos de tarifas, roaming y demás complicaciones que siempre están de más a la hora de viajar. Es el “BIC Phone”.

Parece que este móvil permitirá a los usuarios las funciones básicas de un teléfono móvil: llamar, recibir llamadas y enviar y recibir SMS’s. Además, promete ser muy sencillo de usar, perfecto para todo viajero que necesita un teléfono móvil “prêt-à-porter”, sin manuales complicados, de uso inmediato y perfecto especialmente para los más mayores que no quieran complicarse con teléfonos móviles de última generación complicadísimos de utilizar. Además, ya vendrá de fábrica con la batería cargada.

Nos indican que este teléfono móvil tendrá un precio de unos 49€, incluyendo 60 minutos en llamadas, los cuales, una vez consumidos, deberán ser recargados a través de la compañía Orange, operadora que lo distribuirá y a través de la cual se realizarán las llamadas.

El precio parece un poco excesivo para lo que ofrece este teléfono móvil. Sin embargo, si pensamos en lo que nos pueden costar las llamadas que hagamos desde el extranjero, parece que nos puede salir a cuenta. Todo es hacer números y calcular los días que estaremos de viaje y lo que nos podemos gastar en llamadas.

En todo caso, si se generaliza la venta del teléfono, lo más lógico es que el precio baje progresivamente y resulte más ajustado y, por tanto, más atractivo e interesante. Parece que ello es el objetivo de BIC, ya que estos teléfonos se venderán en supermercados, estancos, quioscos, estaciones de tren y aeropuertos, por lo que estarán a disposición de un amplio abanico de usuarios, especialmente de los viajeros.

Sin embargo, está claro que para quienes se hayan comprado el móvil de última generación no será atractivo el producto, ya que resulta irresistible utilizar nuestro nuevo “juguete” hasta el agotamiento, aunque nos salga por un pico en llamadas. No obstante, si lo pensamos bien, es una muy buena combinación disponer de un teléfono móvil que nos permite conectarnos a Internet, consultar el GPS, hacer fotos y demás utilidades, el cual vamos a llevar entre algodones, al tiempo que disponer de un móvil más “de batalla”, el cual podemos golpear, guardar en cualquier lugar y disponible en cualquier momento para sacarnos de un apuro sin temor a la factura.

Si tienes la suerte de viajar a París este mes de agosto, plantéate probar este móvil de BIC y ya nos cuentas qué tal resulta. Parece interesante y, desde luego, muy útil para nuestros viajes. Eso sí, lo ideal es que se generalizase como los bolígrafos y los mecheros y lo pudiésemos encontrar en cualquier parte del Mundo. Todo se andará.

Cinco destinos para viajar estas Navidades (V): París

Concluimos nuestras cinco recomendaciones para viajar estas Navidades, cómo no, con París, la ciudad ideal para el perfecto regalo de Reyes a nuestra pareja; no en vano, uno de los tantos nombres que recibe es el de “la ciudad del amor”.

Pero más allá de ese detalle, que no es poco, París es la opción perfecta para cerrar estas Navidades, para escaparse a una ciudad que nos ofrece el encanto de la “grandeur” francesa, con sus grandes avenidas que proclaman la gloria pasada de un Imperio que se esforzó por anunciarlo al Mundo en las calles y monumentos de su capital, con ejemplos tan impresionantes como la Avenida de los Campos Elíseos, el Arco del Triunfo, y otros tantos cantos a la grandiosidad de un país que tiene como escaparate a su capital, París.

Igualmente, París combina la anterior grandiosidad imperial con la belleza de una ciudad paradigma y modelo arquitectónico desde la Edad Media, con edificios que hoy día son monumentos y que se elevaron desafiando a la gravedad a la mayor Gloria de Dios, como es el caso de la Catedral de Nôtre Dame o la Sainte Chapelle, ejemplos que no agotan la belleza arquitectónica de esta ciudad consagrada a la religión a lo largo de la Historia y en todas las épocas; Le Sacré Coeur es uno de los más claros ejemplos de ello, un monumento de 1873 construido de la mano de la Asamblea Nacional como un edificio religioso en memoria de los franceses caídos durante la Guerra franco-prusiana, si bien su construcción se financió mediante suscripción popular.

Pero, junto a la majestuosidad de los edificios y grandes avenidas que nos recuerdan la grandiosidad imperial francesa, o los monumentos, catedrales, iglesias y basílicas que nos hablan del París más piadoso, esta ciudad ha ido agrandando su belleza y su renombre de la mano de la ciencia, de la cultura y del arte más cercanos a nuestros días, conceptos secularizados que han permitido que París continuara siendo punta de lanza de la belleza, la innovación y la inventiva; la Torre Eiffel, el Museo de Orsay o el Centro Georges Pompidou son algunos ejemplos de lo que indicamos, ejemplos de innovación y creatividad puestas al servicio de la belleza y encantos de una ciudad, París, que continúa hoy siendo paradigma y ejemplo de modernidad e innovación integradas a la perfección en el encanto embriagador de esta ciudad refugio de pensadores, intelectuales y creadores.

Efectivamente, París ha sido siempre el icono de la libertad, del libre pensamiento, el refugio en cuyor rincones intelectuales, poetas, pensadores y creadores en fin, encontraban el calor que les abrigaba de una Europa fría y sórdida, hallando en la capital francesa un oasis en medio del desierto intelectual que muchas veces ha sido el resto del Continente. Y es que el calor de París no se encuentra en el grandioso decorado de sus monumentos, interminables avenidas y grandiosas catedrales, un decorado tras el cual se encuentran lugares llenos de embriagador encanto, solaz de artistas e ingeniosos creadores como es el caso del “Barrio Latino”, un lugar que hoy es ejemplo de mestizaje, multiculturalidad y creatividad que enamora a los amantes de descubrir en sus viajes los pequeños detalles, de saborear los rincones cotidianos que, por tales, resultan verdaderamente sorprendentes para quien, cargado de tópicos, se aventura en un viaje que le desvelará estampas y experiencias inimaginables, únicas e inigualables a lo largo de sus callejuelas llenas de vida, de experiencias, de propuestas originales y sorprendentes que empequeñecerán a los grandes lugares comunes de París, ejemplo de una ciudad romántica y bohemia por excelencia que inspirara a los soñadores de la “Comuna de París” o del “Mayo del 68″. El propio “Barrio Latino” o “Saint-Germain-des-Prés” son lugares que nos sumergen en la ténue luz de gas de un París embriagador que nos sumerge en un sueño casi irreal como si de dulce absenta se tratara, abriendo nuestra mente y transportándonos a un París mágico, lleno de encanto y belleza espiritual que inspirara a tantos y tantos artistas desde Jules Chéret, el padre de la mítica cartelería que anunciara las noches prohibidas del “Moulin Rouge”, hasta el adoptado Picasso, ejemplo este último de un país que hace suyo todo lo grande, sin importarle su origen y concepto.

Y es que París es tierra de provisión y puerto de quienes quieren crecer en cualquier campo creador, ya sea en el más y puro terreno artístico de las letras y las artes, ya sea en las más modernas facetas creativas, como es el caso, por supuesto, de la cocina. Efectivamente, París es lugar de paso obligado para todo aquel que quiera abrirse paso en este arte moderno que es la cocina, arte moderno que, sin embargo, ha de aferrarse en el tradicional concepto de la gastronomía para poder erigirse con autoridad en disciplina artística, algo que combina a la perfección la capital mundial de la cocina y la gastronomía que es París, en un maridaje perfecto que ha cincelado a los más grandes chefs de los diferentes rincones del Mundo que han tenido que pasar por los fogones de modestos y grandes restaurantes por igual para poder llegar a dominar este arte en continua evolución que es la cocina y que tiene a la capital francesa como Meca de esta casi religión.

París no agota sus posibilidades en un maratoniano tour turístico que nos lleve del Louvre a Versalles, pasando por el Sena en un paseo en “batobus” y llegando a la tradicional subida a la Torre Eiffel, sino que París ofrece muchísimo más al visitante, aunque éste ni tan siquiera visite cualquiera de las grandes y típicas atracciones turísticas de esta ciudad. Efectivamente, París se saborea simplemente disfrutando de un café mientras se contempla el lento transcurrir del Sena, gozando del arte gastronómico que adquiere carta de naturaleza en los mejores restaurantes de París, abriendo nuestros sentidos más allá de la vista, sumergiéndonos en los encantos de una ciudad que los encierra alejados de las grandes atracciones turísticas, unos encantos que te proponemos descubrir en nuestra última propuesta para viajar estas Navidades: París.